De: Félix
Comentario: Enviar comentario
La primera forma en que las TIC ayudan a la labor docente es en el proceso de nuestra propia formación, la comunicación e intercambio de pareceres con otros compañeros y la búsqueda de información. La aplicación concreta en el aula la vamos viendo a medida que conocemos más ampliamente los diferentes recursos que nos pueden ofrecer las tecnologías. Una persona no sabrá que puede hacer exáctamente con la escritura hasta que no sepa escribir. y después de saber escribir, lo que pueda hacer dependerá de su dominio, de la profundidad de su conocimiento, de su imaginación, etc. Con la tecnología pasa lo mismo. Yo comencé trabajando en el aula con un procesador de textos. Esto ya situaba a mis alumnas ante varios retos: el propio ordenador (que era un mito supuestamente no utilizable por ellas), el teclado (cuántos procesos mentales implica el uso de un teclado!!!): corregir ahora ya no era borrar con la goma, era insertar una letra, pulsar la barra espaciadora, borrar un "espacio" que es un caráter invisible, etc; y la pantalla, un cuaderno donde todo al final queda limpio, sin tachaduras..., todo es muy diferente. Después pasamos a utilizar el correo-e y finalmente he confeccionado mis propios programas. Cada uno hemos de buscar la forma.