Saludo de Paz Padilla

¡Hola¡, ¿Cómo estamos? Soy Paz Padilla, y estoy encantada de colaborar con esta iniciativa tan fantástica, creo que lo maravilloso de esta vida es eso que siempre han dicho nuestros padres, "Nunca te acostaras sin saber nada nuevo", o lo que decían los maestros " El saber no ocupa lugar".

Cuando yo digo que yo estudie en la Universidad de la vida es verdad, sobre todo en esto del artisteo, y es la vida y el día a día la que te va preparando, y es así como me he ido preparando para ser famosa y popular, nunca me plantee ser popular y esta claro que mi vida dio un cambio, claro que me gusta la fama. Porque voy por la calle, y la gente te dice: ¡Guapa! ¡Guapa!. Claro, la gente no te dice, ¡Famosa!, ¡Famosa!, la gente te dice guapa, y claro ¿a mi quien me llamaría guapa si no fuera famosa?.

¿Y lo bien que va que te llamen guapa? Todos: ¡Guapa!. Llegas a casa te miras en el espejo y dices: cuidado, es que tan fea no soy, ¿eh? Si coges parte a parte... Miras los ojos y dices: "Coño, qué ojazos". Miras la nariz, y lo mismo "Coño qué ojazos".

La verdad que ser famosa tienen un montón de ventajas. Por ejemplo cuando... No sé... Cuando... Bueno, ahora no caigo en ninguna... Pero tienen muchas ventajas, seguro.

¡Ah! Ya esta cuando vas a un restaurante, En seguida te dan mesa. Y están mucho por ti. Nada más llegar con tu acompañante, te viene un camarero:

- Es un honor tenerla aquí, señora Padilla. ¿Qué le apetece?

- Tráigame una copa de whisky, -digo

- ¿Y para su marido?

- A mi marido, envíele un fax diciéndole que estoy de puta madre.

No vayan a pensar mal es que desde que soy famosa, no puedo salir a cenar con mi marido. Como sólo están por mí, él se mosquea. Dice que se siente como un hombre invisible. Y yo le digo:

- Con razón me haces esas cosas nunca vistas, cariño...

Más que ventajas el ser famosa son inconvenientes.

La intimidad, por ejemplo. Siendo famosa te sientes observada constantemente. "El hotel glamour" comparada con mi vida es "La casa de la pradera".

Entro en el supermercado y todo el mundo esta pendiente de lo que yo meto en el carro. Les debe de dar morbo o yo qué sé. Vas por los pasillos y oyes:

- ¡Mira, mira la Paz Padilla compra papel de WC!

Digo:

- ¡Pues claro que lo compro! ¡Soy famosa, pero también cago!

Es un suplicio. Yo entro en el super y tengo que forrar el carro de la compra con tela de doble ancho negra para que no vean lo que meto en su interior. Que parece que vaya arrastrando un ataúd. Y la gente dándome el pésame.

- Te acompaño en el sentimiento.

- Vale, gracias, es que se me han muerto los macarrones.

Y cuando creía que había solucionado los problemas llego a la caja y en vez de pasar los productos por el escáner, como todo el mundo me lo pasa por la megafonía:

- Señores clientes, les informamos que la compra de hoy Paz Padilla es: una botella de Fary, tres cartones de leche Pascual, dos paquetes de Maria Fontaneda y una docena de huevos medianos.

Le digo a la cajera:

- ¿Señorita usted sabe por qué compro los huevos medianos?  Porque cuando salgo de este Super ¡Ya los tengo así de grandes!

Yo he llegado a comprar cosas que no me gustan, para despistar: Luego llego a casa y me dice mi marido:

- ¿Paz para que compras esas salchichas si sabes que no me gustan?

- Ya, pero los he jodido a todos.

Bueno, la vida del famoso a veces no es agradable pero la vida hay que tomársela con humor como hago yo.

Un beso y que sigáis aprendiendo divirtiéndoos.

Paz Padilla